
Acaba de reeditarse el discreto y luminoso tesoro que John O' Donohue desenterró para el mundo. Se trata de Anam Cara, el libro de la sabiduría Celta.
Desde hace varios años es uno de mis libros de compañía, esos que van conmigo a todas partes.
Anam Cara es, como devela su etimología celta, ese amigo del alma que está siempre dispuesto y disponible y cuyo corazón encierra esa sabiduría perenne y sencilla que no alardea.
Su sapiencia está al alcance de todos, por eso no utiliza fórmulas rebuscadas ni un lenguaje complejo para compartir lo que sabe.
Además de la riqueza infinita del decir de sus páginas hay, salpicadas como al descuido, varias bendiciones.
John O' Donohue era un poeta. Y un caminante lleno de luz. Un místico espiritual y sensual que supo dejar que su alma tomara la delantera y lo llevara a vivir su vida como una fascinante y sagrada aventura.
A eso nos invita Anam Cara, a aventurarse sin miedo en el territorio caótico y rebosante de vida de la propia existencia confiando en que "tu alma conoce la geografía de tu destino y sólo ella tiene el mapa de tu futuro."
Victoria Branca






