lunes, 25 de febrero de 2013

Empiezan los talleres


Si te interesa participar en los talleres de escritura y/o de lectura del año 2013 escribime a victoriabranca@hotmail.com
Se dictan en capital y en zona norte.

domingo, 17 de febrero de 2013

El milagro es ese


Hay momentos en que uno tiene que ser su propio padre y su propia madre. Independientemente de que tenga padres o los haya tenido, uno tiene que procurarse lo que no le fue dado por otros. Esperar que mis necesidades sean satisfechas y colmadas siempre desde afuera me quita poder y me deja a merced de cualquier albedrío menos del mío.
Ser mi propia madre significa darme consuelo, cobijo, calidez, refugio, un lugar acogedor y amoroso donde descansar y sentirme en casa.
Ser mi propio padre es infundirme coraje, valor, confianza, iniciativa. Sin estas cualidades no podré afirmarme para expresar mis deseos y mis necesidades. Mucho menos establecer límites y trazar fronteras donde deba hacerlo.
Nos acostumbramos a ser huérfanos. A creer que si nuestros progenitores no nos dieron el cuidado y la atención que merecíamos, nadie más lo hará. O peor, nos convencimos de que si no fuimos cobijados es que no lo merecíamos. Que hay algo que está mal en nosotros. Alguna falla o defecto. Y así perpetuamos una cadena de vínculos defectuosos e inseguros, lamentándonos por nuestra poca suerte.
Y protestamos toda vez que alguien nos retira su amor, nos defrauda, nos desilusiona...
Pero la des ilusión es una oportunidad. No se puede seguir andando a ciegas por la vida, tanteando verdades a medias, escondiendo el raciocinio detrás de infinitos velos que distorsionan la realidad. El milagro es ese: VER.

Victoria Branca

martes, 22 de enero de 2013

Extra- ordinaria


Luego de un naufragio, un joven queda a la deriva en un bote. No está sólo. Un tigre hambriento pretende salvarse con él. Además de la lucha por la supervivencia, ambos deberán establecer reglas y delimitar territorio si no quieren ser devorados por el otro. O por el mismo mar.
La película nos confronta con la vieja disputa entre la fe y la razón. Las creencias y lo incierto. La lógica y la magia.
El director no busca inclinar la balanza hacia uno u otro lado, sólo muestra, con magníficas imágenes, cómo se desenvuelve la historia.
Extraordinaria.

martes, 1 de enero de 2013

La tristeza tambien es una ola


El tiempo es una invención humana. Los ciclos no se rigen por cronómetros ni relojes, tampoco por el cambio de estación. Las emociones no se atienen a festejos y celebraciones, se mueven a un secreto ritmo independientes de la moda y el qué dirán.
El corazón, ese músculo mágico y misterioso que no descansa jamás, alberga metafóricamente nuestra historia sentiente. Sufre, palpita, anticipa, añora, espera, contiene, ausculta, recuerda...
La alegría, que debiera asistir puntualmente a los festejos de fin de año, se retova, a veces, y nos deja descolocados en medio del brindis y la música estridente. No, no vino. ¿Qué cara se supone que ponga ahora, donde la sonrisa amplia debiera estampar mi cara como un sello inconfundible en estas fechas?
Hay motivos para mi inoportuna melancolía. Hay razones para el latido a destiempo de mi corazón. Hay rostros que ya no están. Abrazos que ya no nos daremos. Nostalgias. Recuerdos así, inoportunos.
Enajenarse con alcohol y desmemoria puede ser un salvoconducto. O una estupidez. Al fin de cuentas las emociones seguirán arremolinándose en mi interior hasta que yo quede flotando inerte sobre ellas. Escaparse. Evadirse. No querer ver.. Artilugios viejos y conocidos que no conducen a otro lugar que la encrucijada. El cruce de caminos donde hay que optar. Incluso la no elección es una opción. La peor de todas.
No hay que seguir al rebaño, me digo. Madurar es eso, empezar a asumir y validar mi sentir propio. El latido que me pertenece. Que palpita así, a destiempo para el afuera, pero a un ritmo perfecto y en sintonía con el adentro. Con su ritmo personal y su particual vaivén. Como el mar, que por momentos se amansa y atempera para luego vigorizarse con toda su fuerza. La nostalgia pasa. La melancolía también. Al fin de cuentas, la tristeza también es una ola.

Victoria Branca

jueves, 20 de diciembre de 2012

Estás donde debes estar


Que hoy haya paz dentro de ti,
que puedas confiar en tu poder más alto,
pues estás exactamente donde debes estar.
Que no olvides las posibilidades infinitas que nacen de la fe.
Que puedas usar estos regalos que has recibido y transmitir el amor
que te ha sido dado.
Que puedas sentirte satisfecho sabiendo que eres un niño de Dios.
Permite que su presencia se establezca en tus huesos
y permite a tu alma la libertad para cantar,
bailar
y calentarse en el sol,
que está allí para todos
y cada uno de nosotros.

Sta Teresa de Jesús

domingo, 16 de diciembre de 2012

El fin de un Año



El fin de un año suele no coincidir con el fin de un ciclo.  Los tiempos del corazón no laten al compás del año calendario.
Las fiestas pueden llegar en un momento inoportuno, donde el ánimo no está para descorchar, mucho menos para celebrar. La agenda del mundo no coincide, muchas veces, con el rumbo que capitanea el alma. Otra vez el maldito (¿o bendito?) tironeo. Lo que dicta la tiranía exterior y lo que propone el susurro interior.
El planeta convulsionado por profecías, vaticinios, horóscopos...
El alma desmembrada por el miedo, la desazón, el sinsentido...
El corazón llevando a cuestas el pasado conocido y un futuro incierto...
Cuesta permanecer quieto. En el centro. Ajeno al parloteo de la mente y el murmullo incesante de la duda.
El mundo exige rapidez y eficiencia. Hay que estar alerta y en control. No hay que perderse ningún tren, puede que no vuelva a pasar.
No hay que perderse...
Mientras unos celebran el fin del año con alegría, otros ven pasar, con tristeza, un año que puede llevarse lo más preciado.
La rueda de la vida no gira según los calendarios.
Mucho menos según mis deseos.

Victoria Branca

martes, 4 de diciembre de 2012

Anuncio


Victoria Branca participa a usted, 
por este único medio, 
de la publicación (¡por fin!) de Noche azules, 
el primer libro publicado en Argentina 
(in cre í ble que sea recién ahora) 
de Joan Didion.
Sírvase concurrir a la librería más cercana 
y hacerse de un ejemplar.


Hace un tiempo escribí algo sobre el libro (ver enlace)
http://conlospiesdesnudos.blogspot.com.ar/2012/02/ese-instante-efimero-y-poderoso.html



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