lunes, 11 de marzo de 2013
Reverberación
La creación es caótica.
Irreverente.
Incómoda.
Reverbera en los márgenes estrechos y oscuros,
recónditos,
mudos.
De la nada nada sale,
dicen ellos,
semi dioses,
semi muertos...
El vacío
el hueco sin fondo
el ojo
de la tormenta.
El pasadizo infinito...
Creo.
No niego en las sombras,
lo que he visto
en la Luz.
Victoria Branca
viernes, 1 de marzo de 2013
Edgar & Benjamin
Benjamin Lacombe es un ilustrador exquisito. El mismo que trazara los rasgos delicados de los "Amantes mariposa", una rara joya de esas que a veces se dejan ver en el mundo superpoblado de los libros.
Ahora acaba de ilustrar algunos de los mejores cuentos de Edgar Allan Poe.
Los "Cuentos macabros", traducidos por el genial Cortázar, son otra perlita salida del mundo editorial de Edelvives, que cada tanto hace este tipo de proeza literaria.
Ya me lo regalé.
Sin titubeos.
lunes, 25 de febrero de 2013
Empiezan los talleres
Si te interesa participar en los talleres de escritura y/o de lectura del año 2013 escribime a victoriabranca@hotmail.com
Se dictan en capital y en zona norte.
domingo, 17 de febrero de 2013
El milagro es ese
Hay momentos en que uno tiene que ser su propio padre y su propia madre. Independientemente de que tenga padres o los haya tenido, uno tiene que procurarse lo que no le fue dado por otros. Esperar que mis necesidades sean satisfechas y colmadas siempre desde afuera me quita poder y me deja a merced de cualquier albedrío menos del mío.
Ser mi propia madre significa darme consuelo, cobijo, calidez, refugio, un lugar acogedor y amoroso donde descansar y sentirme en casa.
Ser mi propio padre es infundirme coraje, valor, confianza, iniciativa. Sin estas cualidades no podré afirmarme para expresar mis deseos y mis necesidades. Mucho menos establecer límites y trazar fronteras donde deba hacerlo.
Nos acostumbramos a ser huérfanos. A creer que si nuestros progenitores no nos dieron el cuidado y la atención que merecíamos, nadie más lo hará. O peor, nos convencimos de que si no fuimos cobijados es que no lo merecíamos. Que hay algo que está mal en nosotros. Alguna falla o defecto. Y así perpetuamos una cadena de vínculos defectuosos e inseguros, lamentándonos por nuestra poca suerte.
Y protestamos toda vez que alguien nos retira su amor, nos defrauda, nos desilusiona...
Pero la des ilusión es una oportunidad. No se puede seguir andando a ciegas por la vida, tanteando verdades a medias, escondiendo el raciocinio detrás de infinitos velos que distorsionan la realidad. El milagro es ese: VER.
Victoria Branca
martes, 22 de enero de 2013
Extra- ordinaria
Luego de un naufragio, un joven queda a la deriva en un bote. No está sólo. Un tigre hambriento pretende salvarse con él. Además de la lucha por la supervivencia, ambos deberán establecer reglas y delimitar territorio si no quieren ser devorados por el otro. O por el mismo mar.
La película nos confronta con la vieja disputa entre la fe y la razón. Las creencias y lo incierto. La lógica y la magia.
El director no busca inclinar la balanza hacia uno u otro lado, sólo muestra, con magníficas imágenes, cómo se desenvuelve la historia.
Extraordinaria.
martes, 1 de enero de 2013
La tristeza tambien es una ola
El tiempo es una invención humana. Los ciclos no se rigen por cronómetros ni relojes, tampoco por el cambio de estación. Las emociones no se atienen a festejos y celebraciones, se mueven a un secreto ritmo independientes de la moda y el qué dirán.
El corazón, ese músculo mágico y misterioso que no descansa jamás, alberga metafóricamente nuestra historia sentiente. Sufre, palpita, anticipa, añora, espera, contiene, ausculta, recuerda...
La alegría, que debiera asistir puntualmente a los festejos de fin de año, se retova, a veces, y nos deja descolocados en medio del brindis y la música estridente. No, no vino. ¿Qué cara se supone que ponga ahora, donde la sonrisa amplia debiera estampar mi cara como un sello inconfundible en estas fechas?
Hay motivos para mi inoportuna melancolía. Hay razones para el latido a destiempo de mi corazón. Hay rostros que ya no están. Abrazos que ya no nos daremos. Nostalgias. Recuerdos así, inoportunos.
Enajenarse con alcohol y desmemoria puede ser un salvoconducto. O una estupidez. Al fin de cuentas las emociones seguirán arremolinándose en mi interior hasta que yo quede flotando inerte sobre ellas. Escaparse. Evadirse. No querer ver.. Artilugios viejos y conocidos que no conducen a otro lugar que la encrucijada. El cruce de caminos donde hay que optar. Incluso la no elección es una opción. La peor de todas.
No hay que seguir al rebaño, me digo. Madurar es eso, empezar a asumir y validar mi sentir propio. El latido que me pertenece. Que palpita así, a destiempo para el afuera, pero a un ritmo perfecto y en sintonía con el adentro. Con su ritmo personal y su particual vaivén. Como el mar, que por momentos se amansa y atempera para luego vigorizarse con toda su fuerza. La nostalgia pasa. La melancolía también. Al fin de cuentas, la tristeza también es una ola.
Victoria Branca
jueves, 20 de diciembre de 2012
Estás donde debes estar
Que hoy haya paz dentro de ti,
que puedas confiar en tu poder más alto,
pues estás exactamente donde debes estar.
Que no olvides las posibilidades infinitas que nacen de la fe.
Que puedas usar estos regalos que has recibido y transmitir el amor
que te ha sido dado.
Que puedas sentirte satisfecho sabiendo que eres un niño de Dios.
Permite que su presencia se establezca en tus huesos
y permite a tu alma la libertad para cantar,
bailar
y calentarse en el sol,
que está allí para todos
y cada uno de nosotros.
Sta Teresa de Jesús
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