
Y se muestra así: desnuda.
Sin poses
ni pretensiones.
Se extiende más allá
de sus bordes
y los de la vida misma.
Deja
que el agua la penetre
y juntos conciben.
El fruto no dura.
No dura.
Pero es dado a luz.
No hay nada sombrío.
Sólo destellos
de eternidad.
Victoria Branca
No hay comentarios:
Publicar un comentario