Uno de esos días...
Compu en terapia intensiva.
Archivos importantes en vías de desaparecer para siempre.
Fotos de las que no tengo copia, ¿Veladas para siempre?
Y hablando de velos, se me cayeron un par así de repente.
Me convenía seguir mirando a través de ellos.
Ahora no tengo más remedio que ver.
Hoy es uno de esos días que quisiera que se pierda junto a los archivos de mi PC.
¿Y si lo invoco a Gregorio y le pido que lo haga desaparecer?
Entonces serían once y no diez los que se perdieron.
Foto hoy no hay.
Estoy en pantalla prestada y no me animo a navegar más allá de los límites vecinales.
De todos modos eligiría una en tonos grises. Como el clima general.
Y antes de irme y de agradecer educadamente a la dueña de casa repito mi mantra de cabecera: "Esto también pasará".
Amén.
martes 24 de noviembre de 2009
lunes 23 de noviembre de 2009
El júbilo del cuerpo

En la psique instintiva, el cuerpo se considera un sensor, una red de información, un mensajero con una miríada de sistemas de comunicación: cardiovascular, respiratorio, esquelético, autónomo y también emotivo e intuitivo.
En el mundo imaginativo el cuerpo es un poderoso vehículo, un espíritu que vive con nosotros, una oración de la vida por derecho propio.
En los cuentos de hadas, el cuerpo personificado en los objetos mágicos que poseen cualidades y poderes sobrehumanos, se presenta dotado de dos juegos de orejas, uno para oír el mundo material y otro para oír el alma; dos juegos de ojos, uno para la visión normal y otro para la clarividencia; dos clases de fuerza, la fuerza de los músculos y la fuerza invencible del alma.
El cuerpo es un ser multilingüe. Habla a través de su color y su temperatura, el ardor del reconocimiento, el resplandor del amor, la ceniza del dolor, el calor de la excitación, la frialdad de la desconfianza.
Habla a través de su diminuta y constante danza, a veces balanceándose, otras moviéndose con nerviosismo y otras con temblores.
Habla a través de los vuelcos del corazón, el desánimo, el abismo central y el renacimiento de la esperanza.
Extractado del libro
"Mujeres que corren con los lobos"
de Clarissa Pinkola Estés
sábado 21 de noviembre de 2009
viernes 20 de noviembre de 2009
Teresa de los pies desnudos

El 10 de Septiembre de 1946, cuando tenía 36 años, la hermana Teresa de Loreto escuchó una voz.
En pleno viaje en tren a Darjeeling, un pequeño pueblo a los pies de los Himalayas, tuvo un misterioso y decisivo diálogo con su Dios.
"La llamada dentro de la llamada", así lo contó ella a su confesor de entonces, el padre Van Exem.
Teresa ya había sido obediente, queriendo decir que había escuchado con atención la primera llamada, en la que se había despedido de su Albania natal, de su madre y sus hermanos para subirse a un barco rumbo a la India.
Pero ésta llamada era distinta. Y sumamente molesta.
La voz le pedía que abandonara su querido convento, sus alumnas, su hermandad, para pegar un triple salto y exclaustrarse de los muros que la separaban de ese mundo de pobreza y soledad que la rodeaba en Calcuta.
"Yo era felíz en Loreto", contaría en sus cartas privadas que luego fueron expuestas a la luz, "dejar lo que amo y exponerme a nuevas tareas que serán enormes, para ser causa de risa de muchos (especialmente de los religiosos) para aferrarme a lo más duro y desamparado de la vida en India, a la incertidumbre y la soledad, sólo porque Dios lo quiere...Traté de persuadir a mi Señor de que me permitiera convertirme en una ferviente hermana de Loreto y cumplir mi llamada dentro del convento, pero él fue muy claro: Quiero hermanas misioneras Indias. Hermanas de la Caridad, que serán mi fuego entre los más pobres de los pobres. Los moribundos. Los enfermos. Los pequeños abandonados en la calle.Y que ustedes me traigan esas almas. Quiero usarte para mi gloria. ¿Dirás que no?"
Su sí abarca el mundo entero. Para gloria de su Dios y admiración de todo mortal.
La pequeña hermana Bengalí se convirtió, con su respuesta generosa, en la gran Teresa de Calcuta.
Si no lo leyeron aún les recomiendo
el libro "Ven sé mi luz", una recopilación
de sus cartas personales que dan cuenta de
las noches oscuras que acunaron toda su luz.
jueves 19 de noviembre de 2009
Lo esencial 2
miércoles 18 de noviembre de 2009
Todo terreno

Me invitaron a hacer un circuito deportivo en bicicleta.
Dudé. Mi lado intelectual y taciturno me pintaba un panorama agotador.
Pero, para mi sorpresa, mi costado adolescente competitivo me gritó: ¡GO!
Fuí.
Cuando miré a mis compañeritas de rodeo me dí cuenta que llevaba la mitad de los implementos correspondientes. No botellita de agua. No casco. No mochila con kit de primeros auxilios. No protector solar.
Eso sí, guantes super pro que me compré para emular a mi ídola del Delta, Madamme Lulú, cuando voy a remar.
Comenzó la travesía y yo dale que dale pedaleando.
Brazos en la posición indicada por uno de los profes. Cabeza gacha y sumisa ante el soplo autoritario del viento en contra. Espalda erguida y estoica...
En un momento perdí de vista a la troupe completa. Infinitas palabras empezaron a danzar en mi cabeza. Ideas. Historias deseosas de ver la luz. De darse a luz. Y todas a través de mí.
Recuperé la temporoespacialidad cuando escuché mi nombre en forma de grito.
Era uno de los profes que estaba ¡Detrás! Sí, yo, la señora de las cuatro décadas, con kilos extras a cuestas y aires de intelectual, iba a la cabeza del grupo, enajenada por mi desbordante imaginación.
Y qué quieren que les diga, a pesar de que ya estoy un poco grande para el atletismo, hoy me sentí una chica todo terreno.
martes 17 de noviembre de 2009
Fenómeno
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