miércoles, 1 de agosto de 2012

Me hubiera gustado decirte adiós: Despedirse


"De la oscuridad brotará la luz, del silencio ascenderá el canto, de la inmovilidad surgirá la danza."
Jean Monbourquette


Dicen que cuando uno ha cumplido lo que vino a hacer a este mundo, se va. Como si ya no tuviera nada más que hacer aquí. Somos los que aún seguimos vivos en esta tierra los que tendremos que encontrarle un significado al dolor, para que no nos quedemos atrapados en él perdiendo de vista nuestra tarea. Pero por el momento tendremos que tener paciencia. Primeramente con nosotros mismos. En ningún lado está escrito cómo habremos de transitar nuestro duelo. Es personal y único. Y pretender encasillarlo para comodidad de otros no hará sino prolongar indefinidamente el sufrimiento y estancarnos en un pantano del que nos costará salir.
Será necesario que nos apoyemos en las personas que nos quieren, como si fuésemos niños otra vez. Los necesitamos para transitar confiados este sendero desconocido, este camino misterioso que tarde o temprano todos tendremos que atravesar. Sin olvidar, como dijo C.S Lewis al perder a Joy, que el dolor que ahora sentimos es parte de la felicidad de entonces.
Cuando uno atraviesa en profundidad un duelo es como si volviera a nacer. Nos parece haber atravesado un canal de parto oscuro, resbaladizo, en que nos sentimos comprimidos, asustados. En el que por momentos no podemos ver la luz al final del túnel.
Pero un día sacamos la cabeza, vemos al sol, otras caras nos sonríen. Nos damos cuenta de que no estamos solos. Que no somos los únicos seres en el universo que han sufrido una pérdida. Y, lo más importante, que nuestros seres queridos que murieron siguen viviendo en nuestro corazón.
Y el mejor homenaje que tal vez podamos hacerles es vivir nuestra vida plenamente. Agradecidos por el tiempo que los tuvimos junto a nosotros y confiados en que volveremos a estar juntos otra vez.

Victoria Branca
Me hubiera gustado decirte adiós

4 comentarios:

Teresita dijo...

Victoria, siempre leerte es un placer para el alma, de verdad para mi fue un consuelo haber leído tu primer libro después de la muerte de mi madre, que lindo que lo puedan leer desde tu blog, es imperdible. Que tengas Buena Vida! Mis respetuosos saludos.

Fer dijo...

"Parto" deriva de "puerta". Las puertas de la vida son dos: nacimiento y muerte. Es natural que al morir alguien se abra la puerta y nos fuerce a atravesarla para comenzar una nueva vida sin su presencia. La cita de Jean Monbourquette aplica perfectamente tanto al comienzo como al final de la vida.

Un saludo.

Mis cositas y yo desde aquí... dijo...

Hola Victoria,
Sabes, te leo y leo los post anteriores y siento que finalmente nunca se puede decir adios, porque siempre estarán presentes en nuestros recuerdos, en nuestra, en nuestro corazón y en su esencia.
Ayer precisamente me dió por googlear el nombre de mi hermano que falleció hace 7 meses y sabes aunque no era nadie reconocido ni nada parecido me encontré con su perfil en menssenger y me dió alegría ver la foto que tenía allí, era una de su hijo de solo 7 años sonriente, con una sonrisa inmensa,e igual a mi hermano a su edad.
Sonreí y sentí tristeza a la vez, era mi hermano de nuevo haciéndose presente en mi vida, sonriendo a través de la foto de su hijo y trayendo a mi mente mil recuerdos.
Yo tampoco lo pude despedir y te entiendo duele en el alma...pero están aquí entre nosotras, en el recuerdo, en la sonrisa, en la anécdota.
Cariños,
Pilita

Silvina {Enlunada} dijo...

Como siempre maravillosas tus palabras!!. Yo estoy también vivendo una pérdida (quizá algo distinta)vivr plenamente el duelo significa vivr plenamente la vida, y nos permite "salir al sol! de nuevo.
La frase con la encabezas el post y que está siempre ´presente en tu blog, ha sido como un lema para mi. Muchos cariños!!

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