viernes, 23 de diciembre de 2011

Mi Deseo


















Querido Papá Noel,
esta navidad no quiero pedirte nada especial. Si tengo que ser sincera, y no oportunista, debo confesar que en lo más profundo de mi ser me siento infinitamente bendecida.
Que yo a veces no me sienta en sintonía con la la sabiduría de la vida no significa que me falte algo.
Se que todo está bien, aún aquello que yo quisiera cambiar a mi capricho. Sé que están junto a mí los que tienen que estar, y los que no, tenían otros planes.
No creo que nadie me deba nada, lo que no llegó hasta mí no estaba en mi hoja de ruta.
Intuyo que los engranajes del mundo giran en sentido diferente a los círculos que no son de este mundo. Y yo me pierdo, muchas veces, en la rotación alocada e incesante en la que nos perdemos tantos. Pero aún así, está bien que así sea. O, al menos, no está mal. Porque ¿qué es el mal? ¿Según la mirada de quién algo cae del bando de lo bueno o el de lo malo?
La vida es una suma fascinante de experiencias y yo, hoy, no quiero perderme de nada.
Las oportunidades llegan a la estación más cercana, sólo algunas veces se detienen en mi puerta y, cuando es así, ¡más vale que esté pronta y dispuesta a aprovecharlas!
Con la edad fui sumando temores nuevos y venciendo otros. Pero tengo miedos que a veces me impiden lanzarme confiada a lo que la vida me propone. No sé cuál sea la receta secreta y perfecta para desterrar los propios miedos pero mientras tanto respiraré hondo y repetiré en silencio algun mantra poderoso.
No creo que haya cosas para las que sea tarde aunque sí pienso que hay ciertas cosas que es mejor dejárselas a los más jóvenes o los más osados. Las otras, las que aletean cerca de mi alma de manera insistente, esas quiero hacerlas. Voy a hacerlas.
No espero regalos materiales para esta Navidad. Pero si en medio de tu extensa jornada laboral encontrás un hueco para deslizarte por mi chimenea, te pido que le hagas unos pases mágicos a mi guitarra. Está un poco vaga, la pobre. A ver si se desenfunda, se afina y se posa sobre mis piernas.
Del resto, me ocupo yo.
Con todo mi agradecimiento, te saludo en vísperas del día más agitado de tu año,

Victoria

5 comentarios:

Fer dijo...

Ay, el miedo... Yo si pudiera pedirle algo a algún ser mágico sería justamente eso: que se lleve el paquete de mis miedos.

Me gusta cuando decís: "Voy a hacerlas", refiriéndote a esas cosas que son el material del que están hechos nuestros sueños, nuestros deseos, de los que hablabas el otro día. El mantra es decir bien alto "Voy a hacerlas".
Creo que "hacer" es lo único que vence miedos y dudas.

Una hermosa carta, llena de serena madurez y respeto por la vida.

Te mando un beso grande y te deseo que Papá Noel, a pesar de su ajetreo, te traiga lo que le pedís: ¡es muy razonable después de todo!

Anónimo dijo...

me encanto!!!!! mi deseo para esta noche buiena es que tengamos PAZ!!! beso grande y lo mejor para vos en esta navidad...tinker bell

eli dijo...

Bueno. Vos tenés esa capacidad de decir las cosas como si te metieras en la cabeza de uno, emperifollaras los pensamientos y los volcaras después acá. Así no se puede eh!
Yo también te deseo que Papá Noel te traiga ganas de guitarrear.
Que tengas linda Navidad y buen año, Victoria, un abrazo!!

maría cecilia dijo...

Muy feliz navidad, Victoria
abrazos grandes

Francisco de Montevideo dijo...

Querida amiga: Feliz Navidad y que las palabras sigan siendo pródigas contigo porque los que te seguimos las necesitamos...Un fuerte abrazo

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