lunes, 30 de noviembre de 2009

Decálogo erróneo


















Aquello que no debimos aprender de niños...

1. Debo sonreír aunque quiera llorar (o gritar, o refunfuñar, o maldecir)
2. Debo esconder mis verdaderas motivaciones, sentimientos y emociones.
3. El placer es pecaminoso.
4. Debo reprimir mis impulsos espontáneos (todo ha de sopesarse y razonarse)
5. Debo amar a quien me castigue (siempre, siempre, es por mi bien)
6. Mi cuerpo no sabe nada. Nunca deberé escucharlo. Mucho menos tocarlo.
7. Hay que decir siempre la verdad...que los demás quieran escuchar.
8. El ocio es el padre, el abuelo y el tío de todos los vicios. Para evitar el parentezco hay que ocuparse y preocuparse sin cesar.
9. La imaginación es el taller del demonio. (No leer demasiado, ni soñar despierto)
10. Yo no soy de fiar. En caso de olvido, hacerle caso a cualquiera menos a mí mismo.

Si todo esto fallase y yo me perdiera irremediablemente en una existencia libre y felíz, llamar a la triple A (adecuación, adaptación, asentimiento) y ellos remolcarán mi irreverencia hacia la senda recta y multitransitada del deber ser.

5 comentarios:

Gonzalo Sanjurjo dijo...

Tremendo Decálogo!!!
Lamentablemente fuimos muy buenos alumnos y lo aprendimos bien. Por suerte... de a poco vamos des - aprendiendo...

La otra de mí dijo...

siiiiiiiiiiiii porque aprendí tan bien algunos puntos del decálogo si me paso la vida intentando desaprenderlos

Anónimo dijo...

Te prefiero perdida irremediablemente. Que bien aprendimos las lecciones!!! Pero que bueno esta morir,renacer y perderse. Aunque este circulo se repita constantemente Vale la pena!!!
Paula

Geraldine dijo...

Cuánta verdad!!! Cuesta mucho dejar de escuchar algunos de estos principios... pero lo bueno es intentarlo mientras nos vamos volviendo sordos!!!

NINA P. dijo...

uyy... y qué buena alumna que fui!! hace un tiempo largo que estoy desaprendiendo lo aprendido...cuesta, pero ahí vamos! y con bastantes logros.
besos

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