miércoles, 10 de agosto de 2011

El cuadrito













Este era el cuadrito que estaba en la pared de mi cuarto cuando yo era chica. El mismo que custodiaba respetuosamente mis sueños e ideas alocadas. El que me observaba sin juicios. El que velaba por mi descanso y no se irritaba con mis ocurrencias. El que me devolvía siempre la misma imagen, sin adulteraciones. El que acompañaba mi llanto y festejaba mis carcajadas. El que se mantenía en pie cuando yo vacilaba. El que me esperaba con sus vivos colores cuando yo creía desdibujarme. El que no emitía crítica ni me instaba a vanagloriarme. El que permanecía quieto y sereno, aún en medio de las tormentas.
Cuando me sentía abrumada por el sólo hecho de tener que crecer y hacerme responsable, solía mirar esa ventana abierta y su cortina flameando y pensaba que nada podía ser tan grave, si, total, afuera había un sol bueno y dispuesto a guiarme y ráfagas de viento que traían buenas nuevas.
Yo era la hermana mayor en mi familia y, sin embargo, me sentía la menor en la imagen. La que siempre podía contar con esa protección invisible que nos está destinada por el audaz hecho de existir.
Y esa silla, roja, rojísima, era una invitación desenfadada a sentarme y plasmar en palabras mi universo interior. Y a garabatear mis anhelos. Y a deletrear bien clarito mis deseos. Y a escribir sin miedo el nombre amado...
El barril verde de la esquina... uy, lo que está oculto. Lo que no debe ser abierto antes de tiempo. Secretos. Encantamientos. Lo prohibido.
El gatito blanco era un buen augurio. La promesa de que todo iría bien. Y que yo saldría airosa de las tempestades de mi vida.
Hoy mi querido cuadrito custodia a otra dueña. Tan necesitada como yo, en ese entonces, de encontrar un refugio donde sentirse a salvo.

Victoria Branca

7 comentarios:

Anónimo dijo...

MAGICO!!!!!!! tinker bell

Seras Bubulina dijo...

Oajala pudiesemos guardar ese poder de imaginacion de cuando somo chicos...
Yo tambien tengo uno que conservo y todavia esta colgado en mi cuarto. Ahora tiene un marco mas gande y ornamentado que el mismo oleo y ya no lo veo...

valentina dijo...

¡Me encanta! sí sí mágico, gracias por hacernos ver más allá de las imágenes, y por ofrecernos este cuadrito que nos da sosiego y esperanza.

Mary dijo...

MUY LINDO VICKY!!!
Beso Grande!!!
Mary

Anónimo dijo...

ME ENCANTÓ " EL CUADRITO " ...CUANTA VERDAD BIEN DICHA. ESAS SON LAS PEQUEÑAS PERTENENCIAS TAN SIGNIFICATIVAS, QUERIDAS Y NECESÁRIAS A LO LARGO DE LA VIDA...QUE BUENO QUE NOS LAS CONTÁS. TE QUIERO MONTÓN AMIGA Y SEGUÍ EXPLAYÁNDOTE, LE AYUDAS A MÁS DE UNO....DOY FÉ ! ;) MAITE T.

eli dijo...

bien por ese cuadrito brindador de imaginación :)

tolenti dijo...

Que bueno seguir teniendolo a mano para sumergirte en tu infancia!!
Tal vez lo pusieron en tu cuarto porque decoraba, porque combinaban los colores y a vos te abrio un mundo de imagenes, cada una para cada cosa. Increible el poder de los objetos cuando somos chicos no?

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