martes, 29 de noviembre de 2011

Ceguera Voluntaria

















¿Ante qué situaciones conviene no ver?
¿Qué circunstancias favorecen mirar para otro lado?
¿Por qué es conveniente, a veces, hacer la vista gorda?
¿Existe una ceguera temporaria y selectiva?
¿Qué beneficios puede aportar la falta de visión?
¿Es verdad ese asunto de los ojos que no ven y el corazón que no siente?
¿Qué factores determinan que algunos quieran ver con los ojos bien abiertos y otros no?
¿Hay que ver para creer?
¿Qué ves cuando me ves?
¿Existe algo así como una mirada interior más poderosa y acertada que la exterior?
¿Son los ojos las ventanas del alma?
¿Es la mente capaz de distorsionar la capacidad de ver?
¿Influyen la historia y los hechos personales en la manera en que uno ve?
¿Mirar es sinónimo de ver?
¿Qué ves cuando me ves?
¿Existe un observador neutral, puro, objetivo?
¿Es la vista el sentido más desarrollado?
¿Es una imagen más valiosa que mil palabras?
¿Ante un mismo hecho, vemos todos lo mismo? Y si es así, ¿vemos todos igual?
¿Ver es recordar?
¿Por qué la Biblia hace tanto incapié en que los ciegos vean?
¿Qué ves cuando me ves?

Victoria Branca

9 comentarios:

de los suspiros dijo...

veo una mujer, que quiere ver, mirar, contemplar, observar y asi poder entender!
no hay peor ciego que el que no quiere ver, y ver para creer, es asi...prefiero ver, a hacer la vista gorda....y si miro para el otro lado, es porque creo que no vale la pena ni el intento de hacer ver que no corresponde!

valentina dijo...

Perdona Victoria, no puedo evitar hacer referencia a la imagen que ilustra tus palabras, que es la ejecución de Lady Jane Grey, pintura de Paul Delaroche. Esta niña fue reina de Inglaterra durante nueve días, y ejecutada con sólo 17 años. A mi me impresiona mucha esa imagen, la pureza e inocencia de ella frente a un detino cruel e incontrolable. En ocasiones te sientes así, y al igual que el cuadro es una sensación terrible, por eso cuando alguien te ayuda a quitarte el pañuelo y ver y a darte cuenta de que puedes tomar riendas en tu destino, es de agradecer. Gracias Victoria por tus palabras.

Victoria dijo...

Gracias Valentina por el aporte!

Fer dijo...

Escribió Herbert Sebastian Agar, en "A Time for Greatness", (1942), a quien no leí, pero es citado por el autor que estoy leyendo, Zygmunt Bauman: "La verdad que hace a los hombres libres es en gran parte la verdad que los hombres prefieren no escuchar." Y yo agrego "ver". No hay peor ciego...

Un beso!

Fer dijo...

Y ahora por la queja del post más reciente, voy a pecar de pesada, aunque tengo trabajo pendiente y la cena sin preparar...

¿Cuál es la circunstancia que inspiró esta reflexión?

Porque siento que si vos dejás aunque sea entrever a qué persona te referís, o qué te motivó a pensar en esto, tus lectores nos podríamos sentir más en resonancia. Si no, es como filosofar, y los filósofos, mi querida Victoria, no son muy bien comprendidos ni acogidos en estos tiempos. Si no mirá cuántos comentarios cosecho yo cuando me pongo a citar a algún pensador profundo...

No es necesario desnudar toda la vida íntima de una en el blog, con los pies basta...

Pero escribir desde la circunstancia real, desde lo que viviste, desde lo que te pasó con ese alguien puntual, y compartir un poco de eso, tal vez te acercaría más a nosotros, al menos en este caso.

Se acepta el derecho a réplica y/o el debate con la autora y otros comentadores, siempre con altura y sin ánimos de ofender ni faltar el respeto a nadie.

Beso!

Moni dijo...

A veces vemos pero no podemos creer lo que estamos viendo y quizas por eso aparezca la ceguera voluntaria...

Victoria dijo...

Fer, casi todas mis reflexiones están inspiradas en hechos reales. No necesariamente se desprenden de un hecho vivido, sino de preguntas que yo misma me hago en distintos momentos de la vida.
Igualmente, debo confesar que hay una filósofa en mí. No de los que se llevan la mano a la barbilla y se pierden en los laberintos mentales, sino una pequeña saltamontes que quiere roer el hueso o el corazón del asunto (the heart of the matter) para acercarse un poco más a la verdad. De hecho, estudié tres años de filosofía en la universidad.
A veces muestro más de mi propia vida, a veces no. Creo ser bastante transparente y espontánea, pero ante asuntos que incluyen a más personas en mi vida elijo resguardar su intimidad.

Fer dijo...

¡Vale! Como vale jugársela a escribir sobre algo profundo que a una la atrapa y subyuga, aunque tal vez tus lectores sientan que es pesado, largo, denso...

A mí me pasa a menudo: ¡todo vale!

Era una idea nada más. De hecho, sin mayores precisiones ni detalles íntimos, tu entrada me llevó a pensar y a buscar una reflexión a la altura de la profundidad de la tuya.

Vale salvaguardar la intimidad, aunque en esto nos exponemos inevitablemente. Pero uno elige hasta dónde muestra de su mundo y de los suyos.

Beso y gracias por la aclaración!

lala dijo...

Los ojos son lamparas del cuerpo...Que veo? Lo que me conviene, lo que esta en mis manos resolver y entender...Mis ojos disciernen entre el misterio y lo cognoscible...Veo en ti EL ALMA de quien atravesó por valles de sombra y muerte y comparte con nosotros destellos de sabiduría que usamos cuando estamos en la oscuridad y olvidamos que somos hijos de la luz...
Y Victoria, es cierto, no vemos lo mismo...Es que nos condicionaron a VER a traves del cristal de prejuicios, ideologias y experiencias pasadas. Eso no es VER, sino adaptar a Dios a nuestros temores. Excelente reflexion!

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