martes, 8 de noviembre de 2011

Mi canillita
















Todas las mañanas, antes de las 7.30, recibo el diario en la puerta de mi casa.
Llueva, haya paro de transporte, huelga de hambre, erupciones volcánicas, tempestades, exabruptos, pereza o desasosiego, el diario llega prolijo y nuevo hasta mis manos.
Espero con ansias ese ritual en el que, junto a una taza grande de café con leche y un par de tostadas, me dispongo a auscultar el pulso del mundo.
Mis mañanas empiezan así, leyéndole el rostro a este mundo a través de sus sombras, sus destellos de lucidez, sus torpezas y sus logros. Y por más que quiera encontrar más noticias luminosas y menos de las oscuras, leo entrelineas y armo mis propias columnas.
Daniel es el canillita de mi barrio. Aquél que se levanta quién sabe a qué hora de la madrugada para acomodar las secciones de los diarios, agruparlas por calle y meterlas dentro de la caja de su bicicleta para hacer el reparto.
Todas las mañanas, sin excepción, baja pedaleando por mi calle y se arrima hasta mi puerta para que yo pueda cumplir con mi ritual.
A veces lo veo, escondido debajo de un inmenso poncho de plástico negro evitando el acoso de la lluvia, o abrigado con campera, gorro y bufanda para hacerle frente a las heladas en pleno invierno. Apareciendo sigilosamente de entre la bruma oscura cuando aún no amanece, montado en ese corcel de ruedas finitas y metal oxidado.
En verano usa una gorra gastada que le amortigua los latigazos del sol. Y así pedalea, le guste o no, lo quiera o no, se sienta bien o no, para que todos los vecinos recibamos nuestro diario. 364 días al año. Ni uno menos.
Y el 7 de Noviembre descansa. Ese día no ordena, ni apila, ni acomoda nada. Porque es su día. El del canillita.
Me pregunto qué hará con toda esa mañana libre por delante.

Victoria Branca

5 comentarios:

eli dijo...

Feliz dia a los canillitas!

Carolina Tocalli dijo...

me gusto! Mi canillita se llama Mingo, y si bien hace su reparto en condiciones más favorables (en edificios) siempre admiro su amanecer temprano y sobretodo su excelente humor. Me encanta pasar por delante de su kiosko cada mañana y saludarlo. Es un ritual que hace que el dia comience con una sonrisa

ale dijo...

qué lindo homenaje a daniel y a todos los canillitas!!!!!!!!!!!!!!muy feliz día!!!!!!!!!!!! y muuuchos besos para vos victoria!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Anabella dijo...

...hay q nostalgia del canillita!!
Me encanta leerte y màs aun hoy en este dìa de lluvia!!
un abrazo grande desde Roma
Anabella
Little Things

Mechi. soy-un-mix.blogspot.com dijo...

Llego un poco tarde para decir...Que lindo post!!
Me encanta cuanto conoces a tu canillita, como lo describis!
Besos

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